Consultoría
Acompaño a decidir con criterio: qué construir, qué comprar y, sobre todo, qué no hacer todavía.
La mayoría de proyectos de tecnología no fracasan por el código. Fracasan porque se decidió construir algo que no hacía falta, o se compró algo que no encajaba, o se empezó por el final.
El trabajo es escuchar cómo opera el negocio hoy, señalar dónde se está perdiendo tiempo y dinero, y ordenar por dónde conviene empezar.
A veces la recomendación es no hacer nada por ahora. Esa también se cobra, y suele ser la que más ahorra.